para que la poesía exista, el tiempo tiene que estallar.
el tiempo de la poesía es un tiempo-otro. hace falta dejarlo aparecer. para que la poesía exista, el tiempo del poeta tiene que estar suspendido, o tiene que estar fragmentado, o tiene que estar alterado, o tiene que estar roto, o tiene que doblarse sobre sí mismo. sea como sea, la poesía aparece porque la normalidad del tiempo se raja y, entonces ahí, por esa hendija, se cuela.